8 de marzo
Ayer llegué a Luleå, Suecia, después de un viaje bastante largo. Cuando llegué al aeropuerto conocí a mi familia de intercambio y, después de saludarnos, nos dirigimos a su casa. Una de las cosas que más me impresionó fue ver la nieve, fue algo muy diferente a lo que estoy acostumbrada y me gustó mucho.
Durante el día hemos hablado bastante sobre las diferencias entre España y Suecia y nos hemos dado cuenta de que son muchas. También me contaron cómo es el colegio aquí y algunas de las asignaturas que tienen, que me parecieron muy interesantes. Por ejemplo, tienen clases de coser, cocina o música, donde aprenden a tocar instrumentos como el bajo, la guitarra o la batería, entre otros.
También hablamos sobre los horarios de las comidas, que son bastante diferentes a los de España. Aquí el almuerzo se hace entre las 12 y la 1 del mediodía y suele ser bastante ligero, más parecido a una merienda española. En cambio, la cena es alrededor de las 6 de la tarde, algo que me sorprendió mucho porque en España solemos cenar mucho más tarde.
Hoy dimos un paseo en coche y me enseñaron la ciudad. Fuimos a una cafetería muy bonita donde comimos unos waffles para el “lunch”. Después estuvimos caminando por la zona e incluso hicimos una guerra de bolas de nieve, lo cual fue muy divertido.
Este primer día ha sido muy interesante y estoy con muchas ganas de seguir viviendo nuevas experiencias aquí en Suecia.



9 de marzo
Hoy ha sido mi primer día en el colegio aquí en Luleå. Hemos llegado más temprano de lo que empezaban las clases porque la madre de mi alumna de intercambio, Pauline, tenía citas de trabajo temprano. Así que dejamos nuestras cosas en la clase y, como todavía teníamos tiempo, salimos caminando a un supermercado que está fuera del colegio y compramos unas bebidas energéticas. Después volvimos al instituto para empezar el día.
La primera clase era Math and Science. El profesor, al igual que todos los demás que he conocido hoy, fue muy amable conmigo. Algo que me sorprendió bastante es que nos dio tiempo libre casi enseguida. En general, hoy hemos tenido bastante tiempo libre entre clases. Aquí los alumnos siempre tienen descansos entre una clase y otra, y además los profesores pueden decidir darnos aún más tiempo si quieren. Es una diferencia bastante grande con España.
Durante uno de esos momentos libres, Pauline y sus amigos me enseñaron el colegio. Todos fueron muy amables conmigo desde el principio y me hicieron sentir muy bienvenida.
Después de Math and Science tuvimos educación física. Esta clase no se hace en el colegio, sino en un polideportivo que está fuera. Cuando llegó la hora, simplemente cogimos la ropa para cambiarnos y caminamos hasta allí. No estaba demasiado lejos, pero algo que me sorprendió muchísimo es que fuimos sin ningún profesor supervisándonos. En España eso nunca nos dejarían hacerlo.
Otra diferencia interesante es que durante los recreos puedes salir del colegio si quieres. En uno de esos descansos fuimos a una tienda de chucherías cerca y me dieron a probar un chocolate muy popular de aquí que estaba muy bueno.
Alrededor de las 12 comimos el almuerzo en el colegio. Hoy había pescado con verduras y patata (de las que se sirven casi enteras y quedan un poco suaves). La comida de hoy fue más fuerte que la de ayer.
Después tuvimos clase de sueco y, a última hora, arte. En la clase de arte estuvimos trabajando con arcilla, lo cual me gustó bastante.
Algo que también noté hoy es que en esta clase parecen estar más unidos que en muchas clases en España. Aunque obviamente algunos se llevan mejor con otros, en general todos se relacionan bien y funcionan bastante como un grupo.
Cuando terminaron las clases, caminamos hasta el centro de la ciudad y visitamos algunas tiendas. Allí me encontré con mi amigo Carlos y con las otras alumnas españolas de intercambio. Estuvimos un rato con ellos, aunque no demasiado tiempo, hasta que nos recogió Johanna, la madre de Pauline.
En casa cenamos sobre las 6:40. Comimos unas salchichas típicas de Suecia con arroz y verduras. Más tarde jugamos a las cartas mientras escuchábamos música de fondo.
Ha sido un día muy agradable y ha superado mis expectativas para ser el primero en el colegio. Poco a poco me voy acostumbrando a cómo funciona todo aquí y, por ahora, la experiencia está siendo muy positiva.
10 de marzo
Hoy fue mi segundo día de colegio aquí en Luleå. Esta vez tuvimos menos descansos entre clase y clase. El colegio es bastante diferente al de España, sobre todo por la organización de las clases y los horarios.
Cuando terminó el colegio, fuimos al centro de la ciudad y estuvimos mirando algunas tiendas de ropa. Después de dar una vuelta, regresamos a casa. Cenamos sobre las 17:30–18:00, que aquí es una hora bastante normal para comer.
Más tarde nos preparamos para ir a un partido de baloncesto. El equipo de Luleå ganó, así que el ambiente fue muy bueno. Me pareció muy divertido verlo porque había animadoras, algo que no es común en España. Un de ellas va a mi clase en Luleå

11 de marzo
Hoy en el colegio fue un día un poco diferente. Mis compañeros tenían un examen al que llaman “national exam” de sueco. Son exámenes muy largos que pueden durar hasta tres horas. Empezó a las 8:50 y algunos compañeros, entre ellos Pauline, terminaron sobre las 11:10.
Mientras terminaban los demás, nos fuimos a la cafetería a jugar a las cartas. Durante el examen yo estuve leyendo para entretenerme.
A las 12 tuvimos el almuerzo y después tuvimos dos horas de clase de cocina. Me encantó la clase porque todos cocinan muy bien. Yo hice galletas y fue muy divertido. Al final de la clase probamos todo lo que había hecho cada uno y comimos juntos. Me encantaría tener una asignatura así en España.
Por la tarde, a las 18:00, fuimos a ver un partido de hockey femenino. Esta vez Luleå no ganó: el resultado fue 2-3. Aun así, fue un partido muy emocionante porque en los dos primeros periodos iban perdiendo 0-3 y al final casi consiguen empatar. Les faltó solo un punto. Además, fue el primer partido de hockey que veo en mi vida y me gustó mucho.

14 de marzo
Ayer, después de un día de colegio normal pero divertido, llegamos a casa en autobús. Allí nos preparamos para ir a Ammarnäs, donde el padrastro de Pauline, Pär, dirige un hotel. Salimos de casa sobre las cinco de la tarde y llegamos alrededor de las diez y cuartode la noche. Al llegar, comimos una pequeña porción de comida y después nos fuimos a dormir para descansar.
Hoy me he despertado a las 8:15 y bajé a desayunar con ellos sobre las 8:30. Después del desayuno nos pusimos ropa de nieve y salimos en motos de nieve. Subimos una montaña y, durante el camino, los pinos iban desapareciendo poco a poco hasta quedar pelados y al llegar a la cima no había ni un árbol y hacía más frío notablemente. Disfruté mucho el paisaje y el agradable viaje en las motos de nieve.
Después regresamos al hotel y almorzamos sobre las 12. Más tarde volvimos a salir en las motos de nieve y fuimos hasta lo que en verano es una playa. Aunque no se veía el agua, todo estaba cubierto de nieve muy profunda. De hecho, se me quedó atascada la bota en la nieve un par de veces.
Nos sentamos un rato en un banquito, tomamos chocolate caliente y disfrutamos del agradable sol de la tarde y del hermoso paisaje. Antes de regresar, Pauline y yo condujimos las motos de nieve por ese llano que en realidad es agua congelada. Me costó un poco porque era mi primera vez, pero fue muy divertido
Después volvimos al hotel. Cenamos sobre las 6:40 una cena deliciosa, al menos para mi gusto. Luego jugamos a las cartas durante bastante tiempo mientras charlábamos sobre cómo había ido la tarde y sobre muchas otras cosas. Pär trajo algunas tapitas mientras jugábamos. Además, ayer por la noche y hoy he comido reno por primera vez, la verdad es que no me ha disgustado.
Hoy también he aprendido algunas cosas interesantes sobre cómo es la vida aquí según la época del año. En invierno hay meses en los que prácticamente no tienen luz durante el día, todo permanece muy oscuro. Después, cuando llega la primavera y vuelve el sol, muchas personas se sienten muy cansadas por la tarde porque pasan de no tener casi luz a tener muchas más horas de sol, un fenómeno común. También me han contado que en verano ocurre lo contrario: hay un par de meses en los que no llega a oscurecer del todo y hay luz incluso durante la noche. Me parece algo muy curioso porque es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en España.
Hoy ha sido un día muy bonito, he disfrutado cada momento y experiencia y me siento afortunada de poder vivir esto y con esta familia de acogida tan maravillosa.



15 de marzo
Hoy, después del desayuno, salimos a dar un paseo por Ammarnäs. Durante la caminata subimos a una colina conocida como la “colina de la patata”, desde donde pudimos disfrutar de unas vistas muy bonitas del paisaje.
Además, pudimos ver una iglesia muy antigua y también el Pueblo de la Iglesia (Church Village). Me explicaron que, hace muchos años, la gente que vivía muy lejos estaba obligada a asistir a la iglesia una vez al mes. Como el viaje era largo, muchas familias tenían pequeñas cabañas cerca de la iglesia donde se quedaban cuando venían a misa.
De camino al hotel vi renos por primera vez en mi vida, eran blancos y muy bonitos. Fue un momento muy especial. Después pasamos por el colegio de Ammarnäs, donde me contaron que hace tiempo los niños pequeños que vivían en las montañas, a muchos kilómetros de distancia, iban caminando solos al colegio, algo que me pareció muy sorprendente.
Luego almorzamos y, por la tarde, salimos en motos de nieve hacia una pequeña montaña. Allí encendimos una fogata, nos relajamos un rato y también observamos y hablamos sobre los pájaros que había en la zona.
De regreso pasamos por la casa de una de las mujeres que trabaja en el hotel. Allí pudimos conocer a sus renos e incluso le di de comer a uno desde la palma de mi mano. Me encantó la experiencia, fue algo muy bonito y especial.
Cuando volvimos al hotel descansamos un rato en nuestras habitaciones y después cenamos sobre las siete. Más tarde jugamos un poco a las cartas y luego estuve jugando al billar con Pauline durante bastante tiempo. Nos divertimos muchísimo porque al principio ninguna sabía jugar bien, pero después de varias partidas fuimos mejorando y nos reímos mucho. Fue un día muy completo y lleno de experiencias nuevas.




19 de marzo
Ayer me probé las botas de esquí de la madre de Pauline para prepararme para el día de hoy.
Hoy salimos del colegio en autobús en dirección a Kåbdalis para esquiar. Metimos todo el material en el maletero y salimos a las ocho de la mañana. El trayecto duró poco menos de dos horas, así que se hizo bastante llevadero.
Al llegar, Pauline me ayudó a ponerme los esquís, aunque al principio me costó muchísimo incluso andar con ellos. Me caí muchas veces y me resultaba difícil levantarme y avanzar. Empezamos en la pista de principiantes, donde Johanna me enseñó a esquiar. Me ayudó mucho: primero me enseñó a bajar en diagonal y despacio, y después a girar. Gracias a sus explicaciones, poco a poco fui controlándolo mejor.
Después de bajar varias veces por esa pista, fui con Hedvich (que también era su primera vez) a una pista un poco más grande, aunque de las más fáciles de la estación. Bajamos despacio, con cuidado, y siempre con los instructores ayudándonos y apoyándonos. Conseguimos bajar, aunque con algunas caídas en la nieve.
Luego hicimos un pequeño descanso y más tarde volví a subir con Pauline y otros amigos a esa pista más grande. Bajé unas 3 o 4 veces, pero terminé cansándome porque me caía bastante. Después volví a la pista de principiantes, donde también me caí varias veces y me hice un poco de daño, así que decidí descansar un rato. Más tarde volví a intentarlo con Hedvich hasta que llegó la hora de irnos.
Regresamos al colegio sobre las 16:40 y nos recogió Johanna, la madre de Pauline. Al llegar a casa me duché, cené y después Pauline y yo quedamos con otros alumnos del intercambio. Nos divertimos mucho jugando a varios juegos.
Hoy ha sido un día lleno de actividades en el que he disfrutado y aprendido mucho. Me ha gustado mucho esquiar y, aunque me haya caído tantas veces, creo que no se me da tan mal para ser principiante, ya que conseguí manejarme bastante bien. Estoy contenta conmigo misma. También me gustó mucho quedar con los otros alumnos del intercambio, porque pude ponerme al día con mi amigo Carlos y charlar con todos, lo que fue muy entretenido.


20 de marzo
Hoy en el colegio la primera asignatura fue Educación Física, donde tuvimos que preparar un baile relacionado con la asignatura de Música. Fue una actividad diferente y divertida, ya que combinaba ejercicio con creatividad.
El resto de las horas transcurrieron con normalidad. Durante algunos descansos jugamos a las cartas y también tuvimos el almuerzo, como cualquier día. A última hora tuvimos clase de costura, donde pude terminar el proyecto en el que he estado trabajando durante esta semana y la anterior: un Bob Esponja. Me sentí muy satisfecha al verlo terminado después del esfuerzo.
Después del instituto me reuní con los otros estudiantes de intercambio. Estuvimos en el apartamento de uno de ellos, charlando y jugando a varios juegos, lo que fue muy entretenido. Más tarde cogimos el autobús hasta el centro, donde dimos un paseo y pasamos un rato agradable juntos.
Después Johanna me recogió y me llevó a casa, donde cenamos unos tacos. Para terminar el día, vimos un partido de baloncesto femenino que fue muy entretenido. Fue un día tranquilo pero muy completo, en el que pude seguir disfrutando de la experiencia Erasmus y compartir tiempo con mis compañeros.



21 de marzo
Hoy, después del almuerzo sobre las 12, fuimos al mar, que está completamente congelado, con la idea de intentar patinar. Sin embargo, como el hielo se está derritiendo, no fue posible, ya que había mucha agua y nieve deshaciéndose.
Entonces decidimos cambiar de plan y fuimos a dar un paseo por el centro. Pauline y yo aprovechamos para tomar bubble tea en una cafetería. Más tarde me encontré con Carlos y los otros alumnos de intercambio, estuvimos hablando unos minutos, pero enseguida se tuvieron que ir.
Después seguimos paseando y visitamos un mercadillo que había en el centro, donde había bastante ambiente. Al volver a casa, me duché y cenamos mientras veíamos una serie. También vino una de las hermanas de Pauline con su perro, y estuvimos charlando un rato con ella. Finalmente, nos fuimos a dormir.
22 de marzo
Hoy hemos desayunado a las 9:30 y después salimos a visitar otra «Church Village», un lugar muy bonito con mucho encanto histórico.
Cerca de allí fuimos a una cafetería donde elaboraban su propio chocolate artesanal y nos dieron a probar. Allí mismo almorzamos y después regresamos a casa. Más tarde nos recogió Martina, la hermana de Pauline, para ir a la casa de su padre. Allí estaban también los demás hermanos de Pauline, y pasamos un rato muy agradable charlando. Hablamos sobre las diferencias entre España y Suecia, así como sobre los idiomas, lo que fue muy interesante.
Después volvimos a casa y más tarde fuimos a la casa de la abuela de Pauline. Allí probé por primera vez el palt, un plato típico sueco hecho a base de una masa de patata rellena de carne, similar al beicon. Estaba muy bueno. De postre comí un brownie tradicional llamado kladdkaka, que también me gustó mucho.
Fue un día muy completo, en el que pude conocer mejor la cultura sueca a través de su comida y de las conversaciones con la familia de Pauline.




23 de marzo
Ayer fue un día normal de colegio. A última hora tuve clase de Arte, una asignatura que me encanta porque puedo ser creativa y relajarme.
Al volver a casa estuvimos descansando hasta la cena. Como el padrastro de Pauline se iba ya a Ammarnäs, donde dirige su hotel, nos preparó una cena muy especial: carne a la parrilla con verduras y varias tapas que estaban buenísimas. Cenamos todo mientras continuábamos viendo la serie que estamos siguiendo. Después nos fuimos a dormir. Fue un día sencillo, pero muy bonito.

24 de marzo
Hoy en el colegio mis compañeros tenían lo que llaman exámenes nacionales, esta vez de inglés. Mientras ellos hacían el examen, yo salí de clase y me senté en la cafetería, donde aproveché para leer mi libro. Cuando tuvieron un pequeño descanso de media hora, estuvimos charlando un rato y riéndonos juntos.
Después continuaron con la parte de listening del examen. Justo cuando terminaron, yo acabé mi libro, que me gustó mucho.
Más tarde fuimos a un supermercado que tiene una especie de pequeño restaurante dentro, donde comí un hot dog. Al regresar al colegio, tuvieron clases de Matemáticas y Ciencias, aunque nos dejaron irnos unos 35 minutos antes de que terminara la jornada.
Intentamos coger un autobús, pero no llegamos a tiempo, así que fuimos caminando hasta el centro. Allí sí cogimos otro autobús para volver a casa. En la tarde nevó, me quedé por un rato viendo como ca la nieve desde la ventana, hacia notablemente más frío. Cenamos sobre las 19:30 y después continuamos viendo un episodio de la serie.
Ha sido un buen día y estoy emocionada por lo que haremos mañana.

27 de marzo
Hoy empezamos el día en el colegio con Educación Física, y nos divertimos mucho jugando bádminton. Después del almuerzo, sobre las doce, comimos lo que había sobrado de la tarta de zanahoria que hicimos el otro día, ¡seguía estando deliciosa!
A última hora tuvimos clase de costura, donde hice una pulsera, lo que me gustó mucho porque me permitió practicar y crear algo bonito.
Al regresar a casa nos preparamos y más tarde salimos hacia la casa de otra alumna sueca del intercambio Erasmus, Linn. Allí comimos en un restaurante de kebab, pizza y hamburguesa, y después fuimos a ver el partido de hockey de suelo de otro alumno sueco.
Nos quedamos a dormir en la casa de Linn y la noche fue muy divertida: charlamos y jugamos a muchos juegos. Fue una experiencia genial compartir tiempo con los demás alumnos de intercambio fuera del colegio.
28 de marzo
Nos fuimos de la casa de Linn sobre las 11 cuando nos recogió Johanna. Al llegar a casa hicimos un desayuno-almuerzo, y después fuimos a Piteå, otra ciudad cercana, donde visitamos una gran tienda de cosas de segunda mano. Me compré una gabardina y algunas cositas de regalo para mi familia.
De regreso a casa descansamos un poco y cenamos mientras veíamos nuestra serie.
Estos dos días han sido muy divertidos; me he reído mucho y he disfrutado de cada momento. Estoy muy contenta con la experiencia y todo lo que estoy viviendo en Suecia.
29 de marzo
Ayer nos levantamos más tarde porque queríamos descansar un poco más. Después de almorzar fuimos a Teknikens Hus, un centro interactivo de ciencia y tecnología en Luleå. Es un lugar donde se pueden experimentar diferentes áreas como la física, la energía, el cuerpo humano o la ingeniería a través de juegos y actividades prácticas. Aunque está más pensado para niños, Pauline y yo nos divertimos muchísimo explorando todo y probando los juegos; no paramos de reírnos.
Después volvimos a casa, donde también estaba la abuela de Pauline, que preparó para cenar carne de alce, algo que probé por primera vez. Fue una experiencia nueva y me gustó bastante. Estuvimos charlando, continuamos viendo nuestra serie y luego nos fuimos a dormir.
30 de marzo
Hoy ha sido el penúltimo día de colegio. Tuvimos Educación Física, donde el profesor de matemáticas nos enseñó algunos movimientos básicos de karate. Fue divertido, aunque también gracioso porque era complicado y no nos salía muy bien.
Después comimos en la cafetería del colegio unas hamburguesas de Max, que compramos después de la clase de Educación Física. A última hora tuvimos Arte, donde continué trabajando en un póster que había empezado en la clase anterior.
Además, hoy llevé una bandera de Suecia que había comprado días atrás para que mis compañeros de clase la firmaran. Mañana seguiré recogiendo más firmas para llevármela como recuerdo.
Por la tarde salí con Johanna a la tienda de souvenirs del equipo de hockey de Luleå, donde compré una bufanda como recuerdo. Después fuimos las tres (Pauline, Johanna y yo) a hacer algunas compras.
Al volver a casa ayudé a Pauline a preparar una pasta que le encanta, y la verdad es que estaba muy buena. Como ya es costumbre, después continuamos viendo nuestra serie.
Por la noche empecé a darme cuenta de que esta experiencia está llegando a su fin. Mañana es mi último día aquí antes del vuelo y me da pena, porque he disfrutado muchísimo y la gente me ha hecho sentir muy a gusto. También estoy algo nerviosa, pero intento pensar que mañana será otro buen día.
31 de marzo
Hoy fue mi último día de colegio. Pasé gran parte del día recogiendo firmas para mi bandera de Suecia con la ayuda de Pauline. Firmaron tanto los profesores como los alumnos de la clase, así que me llevo un recuerdo muy bonito. También nos hicimos una foto todos juntos como clase y otras con mis amigos.
Después me despedí de todos, lo que fue un momento bastante emotivo, y regresamos a casa. Allí preparé mi maleta para el viaje de vuelta.
Por la noche cenamos junto a la abuela de Pauline y su padrastro. Como su cumpleaños es el 1 de abril, le preparamos una pequeña sorpresa con globos y una carta. Además, comimos un pastel típico de Suecia para celebrarlo, llamado princesstårta (tarta princesa), que estaba muy bueno.
1 de abril
Hoy ha sido un día bastante largo. Me levanté a las 4:15 para terminar de preparar la maleta, y salimos de casa sobre las 5:20. Al llegar al aeropuerto facturamos las maletas y llegó la parte más difícil: la despedida.
Después de pasar el control de seguridad, fuimos a la zona de embarque y paseamos un poco por las tiendas antes de subir al avión. Al llegar a Estocolmo teníamos una escala de cinco horas antes del siguiente vuelo, así que aprovechamos para recorrer el aeropuerto, mirar tiendas y charlar entre nosotros.
El vuelo se me hizo un poco largo. Me senté al lado de Pauline y estuve escuchando música; no conseguí dormir mucho, aunque tampoco tenía demasiado sueño. Al llegar, recogimos las maletas y nos encontramos con mi familia. Me dio mucha alegría verlos.
He pasado todo el día un poco incrédula, pensando en que el viaje ya se ha terminado y que mi movilidad en Suecia ha llegado a su fin. El tiempo se ha pasado volando. He tenido la suerte de vivir una experiencia inolvidable, llena de momentos que me han ayudado a crecer. Me he sentido como en casa desde el primer día y, aunque el paisaje de Luleå era precioso, lo mejor han sido las personas y los momentos compartidos con ellas.
Estoy muy agradecida por este viaje; sin duda ha valido la pena. Gracias, Johanna, y gracias a todos por hacer de esta experiencia algo tan especial.

